Durante el primer cuarto del siglo XXI, la región de Antofagasta, en el norte de Chile, se transformó en un laboratorio vivo de interacciones humanas, impulsada por una fuerte ola migratoria. Actualmente la zona cuenta con una población proyectada de 730 mil habitantes, de los cuales 125 mil (17%) son extranjeros, según estimaciones conjuntas del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el Servicio Nacional de Migraciones.
Esta nueva realidad demográfica —cuya proporción duplica el promedio nacional del 8%— inspiró a Gabriel Acuña, doctorando en Ingeniería de Sistemas Complejos de la Universidad Adolfo Ibáñez y tesista en el Núcleo Milenio SODAS, a investigar cómo se reorganizan los espacios urbanos. “Una de las principales limitaciones de los modelos clásicos de segregación es que suelen considerar solo dos grupos sociales, lo que deja fuera a ciudades contemporáneas donde conviven simultáneamente múltiples comunidades con historias y dinámicas distintas”, explica.
La investigación “Dynamics of the three-population Potts-Sakoda Model”, desarrollada por Acuña junto a los doctores Eric Goles, Hans Herrmann y Gonzalo Ruz, extiende el análisis clásico del modelo de Sakoda de dos poblaciones y suma un tercer grupo a la ecuación estocástica.
En la práctica, el modelo transforma la ciudad en una cuadrícula donde los habitantes se mudan buscando su máxima comodidad, guiados por actitudes básicas de atracción o rechazo. Al cruzar las respuestas de simpatía o antipatía entre las tres comunidades, la matemática genera 512 escenarios o combinaciones posibles de convivencia. Sin embargo, los autores descubrieron que muchas de estas situaciones se comportan de forma idéntica, por lo que lograron reducir todo el mapa a 104 casos independientes para su análisis.
“Ya no estamos limitados. Al sumar este tercer actor aparecen nuevas formas de segregación, coexistencia e integración parcial. Podemos explorar configuraciones donde algunos grupos muestran afinidad mutua, otros compiten por espacios urbanos, o incluso donde una comunidad actúa como puente entre las demás. Matemáticamente, esto genera una riqueza de comportamientos que simplemente no existía en los modelos anteriores”, precisa Acuña.
El marco conceptual de esta investigación aporta a la sociología urbana y también permite tratar la dinámica de reubicación residencial como una forma de “computación no convencional”. Utilizando una función de energía tipo Potts —proveniente de la física estadística—, el modelo interpreta cómo la ciudad, a través de sus habitantes, busca soluciones espaciales de manera distribuida y autoorganizada. El sistema se mueve libremente hasta encontrar un punto de equilibrio estable entre los grupos.
Esta innovadora perspectiva trascendió de la academia local, luego que el Dr. Eric Goles, Premio Nacional de Ciencias Exactas y coautor del estudio, presentó la investigación en la 23ª Conferencia Internacional sobre Computación No Convencional y Computación Natural (UCNC 2026), que se celebró del 22 al 26 de junio en Trieste, Italia.
Al ser uno de los eventos globales más importantes de la disciplina, el Dr. Gonzalo Ruz, director de SODAS, destacó que “la aceptación de este trabajo en UCNC 2026 es un hito importante para el núcleo y Gabriel. Logró traducir un fenómeno profundamente social con resultados matemáticamente novedosos. Estoy muy contento, este reconocimiento internacional refleja precisamente nuestra apuesta: hacer ciencia de datos sociales rigurosa desde Chile, capaz de partir de realidades locales y aportar a discusiones científicas de alcance global”.